Google Penguin: Conoce los secretos para posicionar bien tu web

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4337″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1540909433420{margin-bottom: 0px !important;}”]Si hay algo que ocupa y preocupa tanto a webmasters como a bloggers es qué hacer para que su espacio esté bien alta en las búsquedas de Google. Es esta la clave para que las cosas funcionen a nivel digital y, normalmente, hemos de desarrollar nuestro proyecto en base a una lógica.

El Sancta Santorum de las búsquedas de Internet se llama Google, que es mucho más que un buscador. Los de Mountain View son los que manejan “cómo de arriba aparece tu sitio” a la hora de realizar una búsqueda. No, no lo hacen en base a que les caigas bien o mal, sino a cómo eres capaz de gestionar tu espacio y sus contenidos. Aquí es donde entran en juego las matemáticas, manejadas como nadie por Google Penguin.

 

¿Qué es Google Penguin?

Pues nada menos que un algoritmo. Google Penguin fue lanzado en abril de 2012 para luchar contra las webs con enlaces de mala calidad, muy habituales en los principios del Internet doméstico. ¿Recuerdas esas páginas de principios del milenio? Muchas contenían enlaces que no servían de mucho y redirigían a sitios de dudosa autenticidad. Penguin aplica penalizaciones a sitios con enlaces de baja calidad, premiando a aquellos que por el contrario ofrecen contenidos y enlaces en condiciones.

Hace unos años, a la hora de tener una página web convenía mucho tener una buena cantidad de enlaces. Ya se sabe, más enlaces suponen mayores posibilidades de hacer click. Pero afortunadamente Internet ya no es igual que hace 15 años, las cosas han cambiado y ahora prima la calidad por encima de la cantidad. Algo extrapolable a muchos ámbitos.

 

¿Qué es un enlace de mala calidad?

Aquel que está generado con muy poco valor o que que proviene de directorios de artículos. Frecuentemente, aquel que se compra fácilmente por Internet con el objeto de aumentar el tráfico rápidamente. También puede ser aquel que no tiene mucho que ver con la temática de nuestra web, o que simplemente no redirige a ninguna parte.

Mención aparte merecen los contenidos. Google no es una maraña que garantiza el anonimato de los mismos, por lo que cabe hacerse una pregunta, ¿hay plagios en Internet? La respuesta es sí, y más de lo que piensas. A Google no le gusta nada que “fusiles” un texto que hayas encontrado por ahí y va a penalizar drásticamente tu página si lo haces. Y no trates de esconderlo cambiando algunas palabras por sus sinónimas, variando frases de lugar y dándole un lavado de cara. Esta técnica, conocida como spinning, también es detectada por el buscador y pondrá hará que tu web descienda posiciones en el ranking de búsquedas.

 

¿Cómo actúa Google Penguin?

A Google le gusta que respetes sus directrices en cuanto a enlaces. Tal es el punto, que no le importará hundirte sin remordimientos si lo que haces viola sus normas y, créeme, el perjudicado solamente vas a ser tú. Ya no vivimos en esa era digital más parecida a una jungla que a otra cosa. Ya no todo vale en aras de conseguir visitas. Ahora has de ganártelas haciendo las cosas bien, mimando tu espacio. Es lógico para Google y para tus lectores. ¿Ponemos un ejemplo extrapolado? Muy sencillo: si vas a un restaurante y estás mal atendido, la comida destaca por su baja calidad y encima el precio es abusivo, no volverás. Y posiblemente dejarás un mal comentario en Trip Advisor.

Con tu sitio web, tu blog, o la página de tu empresa ocurrirá lo mismo. Si quien te visita tiene dificultades de navegación, los enlaces no te ayudan y además te hacen dar 1000 vueltas y cuando pinchas en uno terminas saliendo a un lugar que nada tiene que ver, las posibilidades de volver son escasas. Ahí es donde entra el pingüino. Si el algoritmo de Google percibe que tu sitio tiene enlaces que no se corresponden con tu nicho o que estos no son los más adecuados, va a ir a por ti. Lo que se pretende con todo esto es que los enlaces sean siempre naturales, diversos y no repetitivos. De nada sirve que el enlace tenga siempre el mismo anchor text, que no es otra cosa que el texto de los mismos. Tampoco que ese texto no tenga mucho que ver con lo que hay debajo.

 

Recomendaciones para que Google Penguin no nos atormente

No temas, Google Penguin no tiene nada personal contra ti ni contra tu sitio, solo deberás seguir unas pautas para evitar penalizaciones y posicionar adecuadamente, aunque esto ya lo vimos con mayor detalle en un artículo anterior.

 

Las claves del éxito son estas

  • Emplea tiempo en buscar buenos enlaces. La clave quizás sea observar cómo lo hacen tus competidores y hacia dónde están redirigiendo. Es muy interesante apuntar a sitios de referencia, aquellos que funcionen bien y tengan prestigio.
  • Penguin valora mucho las redes sociales, las opiniones recogidas en ellas ya no son solo importantes para el público sino para ti. Por eso, si tu sitio no tiene un espacio entre las más conocidas, ya estás tardando en crearte tu hueco y enlazar a ellos desde tu sitio. ¿Por qué no miras los nuestros? Estamos en Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn o Pinterest.
  • En la variedad está el gusto. Al pingüino no le gusta alimentarse exclusivamente de arenques, también ha de tomar peces distintos. Haz que tus enlaces provengan de fuentes variadas, de calidad obviamente, pero con peso específico. No tengas miedo de apuntar alto, ¿acaso no deseas llegar arriba?
  • No reutilices tus artículos para diferentes medios. Google lo detectará como contenido duplicado, por lo que si quieres que alguna idea se mueva por diferentes sitios en la red, redáctalo de nuevo y además así aprovechas para darle un nuevo enfoque al texto.
  • Si escribes en un idioma, lo normal es que enlaces a artículos en esa lengua. No, no va a pasar nada porque de manera ocasional pongas una referencia en lengua extranjera, pero no lo tomes como norma.
  • Revisa lo que escribes. No queremos referirnos a gramática y ortografía, que también, sino a cómo de buenos son los enlaces que hay dentro. Elimina sin miramientos aquellos que no te interesen, aquellos que están lastrando tu web, los que han caducado y no están disponibles, el famoso error 404. No solo es escribir y ya está, es “regar la planta” con frecuencia. No te olvides de las imágenes, atractivas y con pegada. Existen multitud de bancos de recursos, algunos gratuitos, que permiten el uso de las mismas, incluso con modificaciones.
  • Crea tendencia, haz de tu página web un lugar que resulte apetecible y se convierta en un sitio donde te quedes con ganas de volver y que invite a la lectura. En definitiva, hazte con tu sello y marca personal y si lo tienes claro, apuesta por él.

Y no, no necesitas inscribirte a un curso específico sobre Google Penguin, simplemente se trata de aplicar el sentido común y convertir tu sitio en aquel que te gustaría visitar. Si tienes la idea, apuesta por ella y adelante, no tengas prisas y construye tu marca con calma. Una vez lleguen los primeros lectores, estos no se irán si sigues trabajando en esa tónica.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]