Cómo crear un buen calendario editorial para tu blog

calendario editorial

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4428″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1541424191943{margin-bottom: 0px !important;}”]Los que tenemos la suerte de escribir en blogs hemos padecido en algunas ocasiones el miedo a la pantalla en blanco. Te sientas tras ella sin una idea muy clara, esperando a ver si las musas consiguen inspirarte y logras escribir algo interesante. Créeme, aunque a veces me ha funcionado, lo normal es que no sea de esta manera y termines perdiendo el tiempo.

Lo peor de todo esto es que los lectores pueden terminar sabiéndolo. Existe un sexto sentido que les permite discernir cuándo un artículo no tiene demasiada chicha, y el feedback que recibes es negativo. Para superarlo, no hay nada mejor que evitar la incertidumbre y desarrollar una buena programación. Pero, ¿cómo conseguir que tus temas estén organizados y exista una pauta que pueda seguir de manera clara? Muy sencillo, buceando en la red encontramos muchas aplicaciones gratuitas que nos dan la solución.

 

Premisas

Está claro que tu calendario editorial irá acorde al orden que tengas en tu vida. Si eres de ese tipo de personas que se dejan gobernar por el caos, una herramienta de este tipo podrá ayudarte a seguir unas pautas y quizás incluso cambiar tus hábitos de vida. Hay personas que tienen una cabeza excesivamente bien amueblada y tienen claro lo que tienen que sacar cada día y cuándo lo van a hacer. Esto funciona si te encargas de escribir tu propio blog y poco más. Si se da el caso de que llevas varios proyectos en danza o escribes para otros, has de echar mano de un calendario que te dicte qué has de hacer y cuándo.

 

Tu cabeza puede decir basta

Por esto mismo que he mencinado antes que no debes confiar en la fortaleza de tu mente para saber lo que tienes que redactar. Aunque solo escribas en un discreto blog, ten muy claro cuándo vas a sentarte a escribir y cuándo vas a publicar. ¿Por qué? Muy simple, si quieres fidelizar a tus lectores has de acostumbrarles a una serie de publicaciones periódicas. Nada más desazonador que esperar durante un mes una entrada o encontrarte con 3 de golpe.

 

organización blogNo retrocedas al siglo XIX

Cada uno hace uso de los recursos como mejor cree, pero si te pedimos no retroceder al siglo XIX es porque lo del papel y lápiz tiene su encanto, pero quizás no sea del todo práctico. Hay gente a la que le va bien, pero son objetos que fácilmente pueden traspapelarse, nunca mejor dicho. Ahora verás que existen diversas formas de organizar un buen calendario editorial, sin tener que pagar ni un céntimo y que van a ir contigo en tu móvil, no solamente en tu ordenador.

 

¿Por qué has de elaborar un calendario editorial?

Simplemente porque con él eliminaremos de un plumazo la incertidumbre de cuándo escribir y lo que es peor, ¿qué vamos a contar? Si haces un esfuerzo, puedes crear en solitario (o en grupo) una lluvia de ideas de temas que pueden funcionar e irlos anotando. Afronta con ganas esta tarea, nuestra mente siempre rebusca en el último rincón cosas que funcionan. Lee lo que están haciendo los demás para poder inspirarte, ten ingenio y piensa en aquellas cosas que te gustaría leer a ti.

La ilusión de afrontar un artículo que sabes que tiene pegada es indescriptible, prácticamente las palabras salen solas. Por eso es interesante ir recopilando todas tus ideas para poder conjugarlas más tarde.

En otro orden de cosas, muchas de las personas que escriben para algún medio o tienen un blog, quizás no lo hagan a tiempo completo. Por ello, conciliar tu trabajo como editor con el resto de tu vida puede ser complejo. Rellena los huecos en los que sabes que puedes sentarte frente a tu ordenador. Si lo planificas de esta forma resultará más fácil y tendrás mejor perspectiva de futuro y un plan de trabajo.

 

Mi experiencia con los calendarios editoriales

A poco que trastees por las redes vas a encontrar multitud de opciones interesantes para hacerte un calendario editorial. Quizás una de las más sencillas, aparte del papel y boli, sea una simple hoja de Excel. Existen muchas plantillas que puedes configurar a tu gusto, añadiendo columnas como pudieran ser las palabras clave, la fecha en la que vas a publicar o la categoría. Quien más o quien menos sabe hacer un uso básico de las hojas de Excel o de una hoja de cálculo en Google.

En mi caso particular, es algo que yo utilizo y que no me va mal, pero quizás mi preferencia a la hora de trabajar se oriente más hacia una aplicación llamada Trello. Es, en mi opinión, la herramienta más clara, y práctica que puedes utilizar. Cuenta con la enorme ventaja de encontrarse como app para dispositivos móviles y ordenadores, además de ofrecer versión web.

El registro en Trello es gratuito, y la versión básica es más que suficiente para un usuario estándar. Si ya hablamos de coordinar el trabajo de un grupo de redactores, Trello es una herramienta ideal al ser tremendamente colaborativa y proporcionar un impacto visual claro de lo que se está haciendo. En Trello puedes organizarte por columnas de la manera que más te apetezca. Si puede servir mi experiencia, me la organizo en Ideas, donde voy colocando tarjetas con aquellas cosas que se me van ocurriendo. Otra columna es En Progreso, donde aparecen los proyectos en los que voy trabajando y a los que normalmente pongo una fecha de vencimiento, es decir, cuándo quieres que se publiquen. La tercera columna es la de Revisión, aquellos artículos que están sin publicar y a los que quiero dedicar mas tiempo para echarles un vistazo o terminar de retocarlos. Y una cuarta columna es la de Publicados, donde queda un registro de todo aquello que he escrito.

Trello cuenta con la ventaja de poder utilizarse individualmente o con más colaboradores, o tener varios tableros para proyectos distintos. Si escribes en varios blogs, lo mejor es crear uno para cada uno. Y lo mejor de todo es que Trello es gratis, aunque hay una versión de pago que jamás he utilizado y que cuenta con funcionalidades añadidas. Pero créeme, no es necesaria para un uso normalizado.

Esta aplicación se integra con otras como Slack, Evernote o Dropbox. En Trello, también puedes insertar enlaces o archivos en las tarjetas, incluso recibir notificaciones cuando una de ellas está a punto de vencer. Por si fuera poco, se sincroniza automáticamente en todos tus dispositivos. ¿Necesitas algo más? Sí, poner en marcha tu creatividad y organizarla con un buen calendario editorial.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Emprender: las claves del éxito

Emprender: claves del éxito

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”3879″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1538791391305{margin-bottom: 0px !important;}”]Emprender es quizás una de esas tareas que, para quien la aborda, le hace sentirse como un caballero luchando contra un dragón de 7 cabezas. Para quien lo ve desde fuera, quien emprende a menudo es una persona con el privilegio de poder trabajar cuando y como quiere, que ideó su negocio mientras estaba tumbado en la playa y que le va muy bien porque vende a espuertas.

Este último postulado no tiene nada que ver con la realidad. El emprendimiento es una tarea valiente en la que muchas ocasiones está en juego el patrimonio de quien lo aborda, consume la mayor parte de su tiempo (y sus energías) y le mantiene en una constante lucha por equilibrar la balanza entre lo que hace y lo que obtiene. También, reciclándose y formándose de manera permanente.

 

¿Qué es emprender?

Emprender supone un reto. Nace con el deseo de liberarse de unas cadenas y con el pensamiento de que los servicios o productos que se van a ofertar pueden funcionar, bien sea por su novedad o por su escasa competencia en ese nicho de mercado. En definitiva, surge de una demanda. Emprender supone un cambio, una salida de la zona de confort estimulada a menudo por una temporada en la que simplemente hemos estado percibiendo ingresos por una ocupación que no nos llena.

Por tanto, la labor de emprender suele venir acompañada de un proyecto de cambio, y como tal, se aborda con ilusión y ganas. Sin embargo, el hecho de haber tenido una idea genial no nos garantizará su éxito.

Emprender supone esfuerzo, y mucho. Conlleva tener claro qué vamos a hacer, cómo podemos realizarlo y a quién podemos recurrir para soportar mejor el peso de esta titánica labor.  No es una tarea apropiada para llevar a cabo en solitario.

 

Emprender, las preguntas

Probablemente estés leyendo esto y tengas en mente una idea de negocio rondando tu cabeza. Las tentaciones tal vez incluso sean enormes. Imaginemos que tu trabajo actual no te llena y se ha convertido en solo una forma de conseguir ingresos, pero cada vez estás más quemado. Tienes una idea que puede conducirte a conseguir tus metas, a llenar esos vacíos y a hacer cosas nuevas y diferentes. Pero es fundamental realizarse antes una serie de preguntas. Las ideas geniales pueden funcionar, o no.

 

¿Qué voy a hacer?

Esto que tengo en mente, ¿puede funcionar? Mi idea de negocio puede ser viable, pero ¿lo es en mi actual lugar de residencia? ¿hay un mercado global o concreto? Aquí es donde entra en juego la conocida como propuesta de valor. No es más que aquello que te va a distinguir de los demás. Pongamos un ejemplo, el restaurante Manolo está lleno todos los días y quiero competir con él. ¿Qué voy a hacer diferente para que mi restaurante esté lleno? No, no quiero que Manolo se hunda en la miseria, quiero que mi idea funcione. Observa lo que hacen los demás y mejóralo, piensa en algo distinto y único. Pregunta a los clientes del restaurante Manolo qué les ofrece y qué echan en falta.

 

¿Cómo lo haré?

Desecha la idea de afrontar esta titánica tarea como algo épico donde la clave del éxito es la individualidad. Sí, la idea puede ser tuya, pero en su maduración pueden y han de intervenir más personas. ¿Sabes por qué? Porque aportarán otro punto de vista, pondrán a prueba tu idea y te harán ver las cosas de otra forma. No se trata de que te quiten las ganas, sino de engrandecerla, de ver todo desde otra perspectiva y de apoyar su viabilidad. ¿Recuerdas el dicho de “cuatro ojos ven más que dos”?

 

¿Estoy dispuesto a afrontar cambios?

Si hay algo que caracteriza a las personas emprendedoras es su capacidad de adaptación al medio, a una sociedad cambiante que encumbra rápidamente unas ideas de negocio y abandona otras. Los emprendedores están en continuo movimiento, preguntan, innovan se reciclan y saben anticiparse a las trayectorias. Sí, es una especie de montaña rusa y es una sensación a veces agobiante, ¿estás dispuesto a ello? ¿te ves con la capacidad de someterte a esta presión?

 

La importancia de la humildad

Si la labor de emprender te lleva a conseguir el éxito profesional no hay que olvidar de dónde has partido. Comenzaste esa carrera de fondo gracias a una idea, el germen que ha ido madurando con el tiempo hasta que se ha materializado. Durante el proceso has dejado atrás muchas horas de sacrificio, noches en vela, dinero, fracasos y sinsabores.

Todo ello ha de servir para no olvidar que las personas de éxito profesional nunca han perdido su referencia, de dónde vinieron y cómo han llegado. No hay que descuidar que lo que en un momento funcionó puede dejar de interesar, de ahí la importancia de no dormirse en los laureles.

 

Eres tu marca, véndete

Tu idea es un producto y como tal lo que interesa es que llegue a tus clientes potenciales. Has de invertir tanto en tecnología como en marca personal. Mejorar ciertas habilidades personales es la clave, como la comunicación y la imagen. Si algo entra por los ojos es por la manera en la que se nos ofrece.

Piensa en las grandes marcas; gran parte de su éxito ya no es solo el cosechado por sus productos, sino por cómo nos los hacen llegar. Y no, no pretendemos que compitas contra Apple o Coca-Cola, pero sí que observes sus estrategias.

La tecnología puede marcar la diferencia entre que un potencial consumidor se decida a comprar aquello que ofertas o no. ¿Está tu marca en las redes sociales? ¿Tu perfil social es atractivo? ¿El diseño de tu espacio web invita a entrar? Si a pesar de ser un gran emprendedor la tecnología te supera, existen portales como el que estás leyendo donde trazarán las estrategias necesarias para que logres tener una gran imagen.  ¿Por qué alguien se decidirá a visitar tu espacio y no el de la competencia? Ya no es solo el producto final, sino cómo lo vendes en los medios digitales.

 

¿Miedos? Sí, pero me ayudan

Con todo lo que hemos hablado no queremos que se te quiten las ganas de emprender. Sí que tengas presente que es un trabajo más y, como tal, tiene sus momentos agrios. La posibilidad de fracaso puede verse minimizada si sabes reaccionar a tiempo, a fin de cuentas es tu dinero o patrimonio el que puede estar en juego. Por eso hay que empezar con pequeños retos y teniendo siempre en mente que si hay algo que no funciona, lo mejor es reorientarlo o retirarse.

Emprender no es llegar y alcanzar la gloria. El proceso es parte de un ensayo-error constante en el que la clave es la capacidad de adaptación. No, no hay fórmulas mágicas, sino personas tenaces. Y esas personas suelen tener éxito profesional si salen de su burbuja y se relacionan con otros profesionales en su misma situación, aquellos que están luchando por abrirse camino. Habla con ellos, intercambia opiniones, mira cómo lo hacen, aprende donde están sus claves y sus errores.

Probablemente hay más cosas que te unan a ellos de las que te separen.

 

¿Estás en condiciones de hacerlo?

Esperamos que la lectura de este artículo sirva para que tengas presente que emprender es una tarea apasionante, tanto que puede llegara consumir tus energías. El mundo es cada vez más pequeño y la avidez de los consumidores hace que muchas veces todo se parezca a una jungla. Solo has de ir paso a paso, con el machete entre los dientes, eso sí, y tener presente que si la tenacidad es una de tus armas, aumentarán tus posibilidades de éxito.

No entres en esa jungla creyéndote el rey de la misma, ve con cautela pero con decisión. Aprende a guarecerte en los momentos delicados y, si el camino se vuelve espinoso, ayúdate de otras herramientas y rutas para encontrar una salida. Quizás esa senda no sea la correcta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Chatbots: ¿qué son? ¿cuáles son sus utilidades en marketing?

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”1965″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1535731672933{margin-bottom: 0px !important;}”]Si hay una herramienta que cada vez está más en boga, esa es sin duda el chatbot. Su etimología es curiosa: la primera parte de la palabra nos evoca a la comunicación, al chat clásico, mientras que la segunda nos recuerda bastante a la de robot. Efectivamente, un chatbot no es más que una forma de comunicación en la que interviene un usuario físico y otra parte que es robotizada. No, no pienses en un artefacto, sino en un software informático que ejecuta algunas órdenes de manera automática.

Los chatbots tienen múltiples ventajas y las empresas tienden a utilizarlos con mayor frecuencia para ciertos servicios de diversa índole. Pensemos en la atención al cliente de ciertos portales web de compañías relacionadas con los viajes. La comunicación con los chatbots permite la resolución de cuestiones sencillas, aunque cada vez tienen mayor capacidad para abordar cuestiones más complejas. Normalmente una persona que interactúa con uno sigue siempre un mismo patrón de preguntas, por lo que las respuestas son bastante previsibles y fáciles de planificar para quien programe el chatbot. Ahora bien, tal y como hemos apuntado, el uso de la inteligencia artificial va permitiendo ganar en complejidad, superando la barrera entre robots y humanos.[/vc_column_text][mk_padding_divider][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784593809{margin-bottom: 0px !important;}”]

¿Qué utilidades tienen?

Tal y como hemos mencionado, nos pueden permitir ofrecer a nuestros clientes una atención directa disponible en cualquier hora y en cualquier momento sin necesidad, a priori, de intervención humana. Si tienes cuenta en Facebook, por poner un ejemplo, te habrás dado cuenta que al comenzar a seguir a algún tipo de página,  se te ha abierto una ventana de Facebook Messenger de forma automática. Algunos chatbots simplemente te dan la bienvenida y se ponen a tu disposición, otros te solicitan más información para poder adaptarse a tus intereses como cliente.

Por tanto, un chatbot es una utilidad con una clara orientación comercial y de marketing, aunque no es exclusiva de estos campos. Sectores como el turismo hacen uso de estos chatbots para gestionar reservas de hoteles, tal y como hace Booking.com,  o agilizar el proceso de embarque a líneas aéreas. KLM, curiosamente también holandesa, lo ha implementado ya, de tal manera que puedes recibir información como cuál es tu puerta de embarque o si el vuelo sufre alguna incidencia. Simplificar más para crecer mejor.[/vc_column_text][mk_padding_divider][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784615383{margin-bottom: 0px !important;}”]

¿Cuáles son las ventajas?

Lógicamente, permiten una atención continua que se revela muy útil. Si hay algo que  la era  Internet permite es la disponibilidad permanente de información, es decir, “lo quiero saber y tengo la respuesta”. La disponibilidad 24/7 es uno de sus puntos fuertes, razón por la que disponer de una herramienta como esta es tan importante para cualquier empresa que quiera prestar un buen servicio.

Asimismo, un chatbot destaca por su sencillez: órdenes directas y respuestas claras.  Esto nos llevaría a hacernos algunas preguntas interesantes.  Aparte de lo que ya hemos mencionado, ¿cuáles son otras de sus utilidades en marketing?

 

Chatbots y marketing, usos cotidianos

  • Gestionar las compras: Este tipo de Inteligencia Artificial tiene una clara vocación de mercado y se perfila como una gran ayuda a la hora de realizar una compra. Pongamos un ejemplo sencillo: vas a comprarte un smartphone y lo quieres con unas características concretas, por ejemplo, no gastar más de 300 euros y que tenga incorporada dual SIM. Normalmente irías analizando tu búsqueda uno por uno. Sin embargo, un chatbot te puede filtrar los resultados si le das las indicaciones precisas. Otra utilidad muy habitual: has visto unas gafas de sol por la red, pero por cualquier causa no has podido finalizar el proceso de compra. En ese supuesto, el chatbot de esa marca te puede recordar que tienes el carrito con varios objetos pendientes de pago. Los más insistentes, si ves que no has acabado el proceso y la cosa se demora, te ofrecen además un código de descuento.
  • Dar soluciones concretas: Necesitamos encontrar un restaurante en una ciudad que no conocemos. ¿Has probado a preguntarle a Siri? Sí, la asistente de Apple no deja de ser un chatbot. Basta con alzar el iPhone y lanzar la cuestión. No solo te localizará los que tienes más próximos, sino que te informará acerca de cómo puedes llegar, cuánto vas a tardar, su rango de precios, el tipo de cocina y las valoraciones de los clientes.
  • Registrar un producto o presentar una reclamación: Hay empresas que han implementado chatbots en Facebook, de tal manera que puedes introducir el número de serie para ejecutar la garantía de lo que has comprado, o simplemente solicitar asistencia técnica. Soluciones eficaces para el comercio del siglo XXI.
  • Generar contenido: Dispones de una suscripción a un medio de comunicación digital y quieres que te mantenga al tanto de informaciones de temáticas específicas. En esta ocasión el chatbot enviará notificaciones a tu dispositivo móvil para invitarte a leer los nuevos contenidos que se vayan publicando en ese medio.

Como puedes comprobar, los chatbots están en alza. Son muy habituales y cada vez lo serán más.  No podemos decir que están en pañales, ya que el desarrollo de los mismos se verá fomentado por los avances en Inteligencia Artificial. Es un tipo de software capaz de aprender sobre los gustos y necesidades del usuario, de tal manera que a medida que se usan, son más eficaces. Sí, tienen capacidad de aprendizaje, de tal manera que consiguen “aprender” a medida que van interactuando con el usuario.

 

¿Quiénes pueden utilizarlos? ¿son algo exclusivo de las grandes marcas?

Nada más lejos de la realidad. Son programas que pueden ser ejecutados por una multinacional gigantesca o por un simple blogger. Además de ello, su forma de programar se ha simplificado tanto que en aplicaciones de uso cotidiano como Telegram tenemos a nuestra disposición cientos de ellos.

En definitiva, sus posibilidades de personalización, sus estrategias de uso y el gran potencial que proporcionan a las marcas, hacen de ellos una herramienta interesantísima en una Internet cada vez más comercial, que nos permite disponer de cualquier cosa en cualquier lugar. ¿Por qué no aprovecharlos como recurso para tu marca?

 

¿Qué opinas de los chatbots? ¿qué experiencias has tenido hasta ahora con ellos? Déjanos tu opinión en los comentarios.

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