¿Cómo podemos afinar en la búsqueda de palabras clave? Google Trends y SEMrush

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4659″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1542986100685{margin-bottom: 0px !important;}”]La semana pasada hablábamos sobre la importancia de saber manejar bien las palabras clave. Son fundamentales a la hora de posicionar adecuadamente cualquier tipo de contenido y ayudan a que nuestra web no quede relegada a posiciones postreras.

Por ello, aprendimos la importancia de usar palabras claves con cierto sentido y con una longitud adecuada (denominadas longtails), así como a colocarlas en lugares representativos, como los títulos. Esta semana hemos decidido avanzar un poco más y hablaros de un par de herramientas sencillas de usar y que sin lugar a dudas os ayudarán posicionar mejor en Internet. Hablamos de Google Trends y de SEMrush

 

¿Qué es Google Trends?

A estas alturas deberías saber que Google es mucho más que un buscador (quizás esta parte sea la punta del iceberg). Vayamos en primer lugar a eso de Trends. Su significado es “Tendencia”, y como tal, hace referencia aquello que más fuerte está pegando en un determinado momento.

Google Trends funciona de manera muy obvia. Solo has de usar la caja de búsqueda para saber cuál es la popularidad de una palabra o conjunto de ellas. Observarás su evolución en el tiempo por medio de una gráfica y te dará también una idea de cuáles son las zonas desde las cuales se ha buscado con mayor frecuencia esa palabra, lo que se denomina interés geográfico. Finalmente te ofrecerá algo que si bien no es tan gráfico, no deja de ser interesante (y mucho): las palabras relacionadas con esa búsqueda.

Si te fijas, con solo estas tres herramientas tienes más que suficiente para saber “por dónde van los tiros”. En primer lugar cuentas con la gráfica de popularidad de las palabras, con un percentil del 0 al 100 que te ayuda a saber si un término de búsqueda ha destacado sobre los demás. Simplemente prueba a buscar la palabra “Apple”, referida al gigante tecnológico. Su pico más alto se da en el mes de septiembre, que es cuando realizan sus keynote o conferencias en las qye muestran al mundo sus nuevos dispositivos. A poco que seas curioso, observarás que también es en fechas navideñas donde tienen otro pico de actividad. En esas fechas muchas personas quieren comprar a Apple.

Google Trends es una herramienta poderosa, fácil de usar y muy gráfica. Muchas veces es quizás olvidada, aunque su potencial es enorme porque la información que puede proporcionarnos, referida a las búsquedas relacionadas, es de mucho interés. ¿Recuerdas que la semana pasada hablábamos del negocio de zapatillas deportivas de Jesús? Si nuestro amigo Jesús usara Google Trends se daría cuenta de que la búsqueda “zapatillas deportivas” le va a indicar otras tendencias que están por explorar, aquellas que más suben, otras que empiezan a caer en desuso y, en términos generales, cuáles van a ser los términos de búsqueda más utilizados por los usuarios.

Sí, posicionar bien nuestro sitio no es llegar a la cima y dormirse, es un acto de continua mutación para saber adaptarse a lo que el público demanda. Y si no estás ahí, tus visitas empezaran a caer.

 

SEMrush, la importancia de las palabras claves

La otra herramienta que veremos esta semana es SEMrush, aunque en primer lugar vamos a conocer qué es el SEM. Son las iniciales de Search Engine Marketing, y hace referencia a la acción de marketing en los buscadores. Sí, amigo lector, internet está muy monetizado. Ya no es aquel crisol de informaciones que en el siglo pasado posicionaba gracias a las metaetiquetas. Las empresas pagan por aparecer en las primeras posiciones.

SEMrush te permitirá analizar las palabras clave por las que está posicionada una web. Puedes acceder a SEMrush desde cualquier navegador y realizar búsquedas por sitios o palabras claves, además de por zonas geográficas. Está disponible en castellano y su uso es gratuito, si bien sus funciones más interesantes están limitadas a los planes de suscripción. Por tanto, quizás te merezca la pena pagar para tener todas las funcionalidades si vas a hacer un uso intensivo de ella.

Si Jesús hace una búsqueda de su tienda de zapatillas orientada a España porque no vende al extranjero, en SEMrush tendrá información valiosa de primera mano. Podrá utilizarlo para comprobar cómo posiciona su sitio en comparación con otros comercios deportivos. SEMrush puede llegar a abrumar en un principio porque proporciona mucha información, y puede que te veas desbordado. No importa, poco a poco te irás acostumbrando y entenderás qué quieren decir los diferentes parámetros que aparecen en pantalla.

Pero como este artículo hace hincapié en las palabras clave, ciñete al estudio de estas. SEMrush nos dice de manera clara cuáles son aquellas que funcionan bien, aquellas que nos están haciendo perder visitas, o las que nos reportan beneficios económicos. Jesús, a poco que siga leyendo el blog de MEDIAKIA y se dedique unas horas a estudiar los datos de SEMrush, podrá advertir que tiene mucho tráfico proveniente de este término de búsqueda: “zapatillas para trail running en mojado”. Como avispado que es, deducirá que quizás sea un buen momento para elaborar un artículo en su blog haciendo una comparativa entre varios modelos de estas zapatillas, y si ya es capaz de hacerlo de manera atractiva, sin marear al lector, podrá mantener un flujo constante de público hacia su tienda.

SEMrush permite analizar a nuestros competidores, las palabras claves que utilizan, las que no utilizan, las que les proporcionan más tráfico… Una labor de espionaje de la que podemos sacar mucho partido de manera obvia. Ya hemos dicho que no se trata solo de construir una web y entender que con ello has tocado ya la cima. Hay una importante labor de centinela que no debemos obviar después.

Las palabras claves son por tanto la llave para que la gente venga a nuestro sitio antes que al del vecino y con SEMrush podemos analizarlas de una forma curiosa. Al hacer una búsqueda, esta herramienta nos indicará el Coste por Clic o CPC, es decir, el coste que nos supondrá cada clic que alguien haga en nuestro anuncio si lo que decidimos es invertir en publicidad posicionando esa palabra clave. Lógicamente la gracia está en conocer las tendencias para poder sacar un buen beneficio con aquello que está en el candelero. Conociendo el CPC y la tendencia de búsqueda de esas palabras podremos afinar de una manera más adecuada y evitar perder el tiempo lanzándonos de cabeza a un nicho que puede haber dejado de interesar.

 

A modo de recapitulación

El carácter de este blog es divulgativo, por tanto no entramos en detalles muy profundos sobre estos temas. Simplemente pretendemos que conozcas las herramientas disponibles a la hora de mantener vivo un sitio web. No te agobies, es mejor empezar poco a poco e ir ampliando los campos de trabajo. No vas a hacerte rico con tu blog, pocos lo han conseguido y ninguno de los que lo ha hecho ha sido gracias al azar. Hay mucho trabajo detrás, que sin embargo, puede darte para vivir de ello si te lo planteas como una actividad seria.

No descuides tus palabras claves, analiza las tendencias y pasa muchas horas escudriñando resultados. A fin de cuentas, es un trabajo como otro más y como tal habrás de hacerlo bien.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Cómo crear un buen calendario editorial para tu blog

calendario editorial

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4428″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1541424191943{margin-bottom: 0px !important;}”]Los que tenemos la suerte de escribir en blogs hemos padecido en algunas ocasiones el miedo a la pantalla en blanco. Te sientas tras ella sin una idea muy clara, esperando a ver si las musas consiguen inspirarte y logras escribir algo interesante. Créeme, aunque a veces me ha funcionado, lo normal es que no sea de esta manera y termines perdiendo el tiempo.

Lo peor de todo esto es que los lectores pueden terminar sabiéndolo. Existe un sexto sentido que les permite discernir cuándo un artículo no tiene demasiada chicha, y el feedback que recibes es negativo. Para superarlo, no hay nada mejor que evitar la incertidumbre y desarrollar una buena programación. Pero, ¿cómo conseguir que tus temas estén organizados y exista una pauta que pueda seguir de manera clara? Muy sencillo, buceando en la red encontramos muchas aplicaciones gratuitas que nos dan la solución.

 

Premisas

Está claro que tu calendario editorial irá acorde al orden que tengas en tu vida. Si eres de ese tipo de personas que se dejan gobernar por el caos, una herramienta de este tipo podrá ayudarte a seguir unas pautas y quizás incluso cambiar tus hábitos de vida. Hay personas que tienen una cabeza excesivamente bien amueblada y tienen claro lo que tienen que sacar cada día y cuándo lo van a hacer. Esto funciona si te encargas de escribir tu propio blog y poco más. Si se da el caso de que llevas varios proyectos en danza o escribes para otros, has de echar mano de un calendario que te dicte qué has de hacer y cuándo.

 

Tu cabeza puede decir basta

Por esto mismo que he mencinado antes que no debes confiar en la fortaleza de tu mente para saber lo que tienes que redactar. Aunque solo escribas en un discreto blog, ten muy claro cuándo vas a sentarte a escribir y cuándo vas a publicar. ¿Por qué? Muy simple, si quieres fidelizar a tus lectores has de acostumbrarles a una serie de publicaciones periódicas. Nada más desazonador que esperar durante un mes una entrada o encontrarte con 3 de golpe.

 

organización blogNo retrocedas al siglo XIX

Cada uno hace uso de los recursos como mejor cree, pero si te pedimos no retroceder al siglo XIX es porque lo del papel y lápiz tiene su encanto, pero quizás no sea del todo práctico. Hay gente a la que le va bien, pero son objetos que fácilmente pueden traspapelarse, nunca mejor dicho. Ahora verás que existen diversas formas de organizar un buen calendario editorial, sin tener que pagar ni un céntimo y que van a ir contigo en tu móvil, no solamente en tu ordenador.

 

¿Por qué has de elaborar un calendario editorial?

Simplemente porque con él eliminaremos de un plumazo la incertidumbre de cuándo escribir y lo que es peor, ¿qué vamos a contar? Si haces un esfuerzo, puedes crear en solitario (o en grupo) una lluvia de ideas de temas que pueden funcionar e irlos anotando. Afronta con ganas esta tarea, nuestra mente siempre rebusca en el último rincón cosas que funcionan. Lee lo que están haciendo los demás para poder inspirarte, ten ingenio y piensa en aquellas cosas que te gustaría leer a ti.

La ilusión de afrontar un artículo que sabes que tiene pegada es indescriptible, prácticamente las palabras salen solas. Por eso es interesante ir recopilando todas tus ideas para poder conjugarlas más tarde.

En otro orden de cosas, muchas de las personas que escriben para algún medio o tienen un blog, quizás no lo hagan a tiempo completo. Por ello, conciliar tu trabajo como editor con el resto de tu vida puede ser complejo. Rellena los huecos en los que sabes que puedes sentarte frente a tu ordenador. Si lo planificas de esta forma resultará más fácil y tendrás mejor perspectiva de futuro y un plan de trabajo.

 

Mi experiencia con los calendarios editoriales

A poco que trastees por las redes vas a encontrar multitud de opciones interesantes para hacerte un calendario editorial. Quizás una de las más sencillas, aparte del papel y boli, sea una simple hoja de Excel. Existen muchas plantillas que puedes configurar a tu gusto, añadiendo columnas como pudieran ser las palabras clave, la fecha en la que vas a publicar o la categoría. Quien más o quien menos sabe hacer un uso básico de las hojas de Excel o de una hoja de cálculo en Google.

En mi caso particular, es algo que yo utilizo y que no me va mal, pero quizás mi preferencia a la hora de trabajar se oriente más hacia una aplicación llamada Trello. Es, en mi opinión, la herramienta más clara, y práctica que puedes utilizar. Cuenta con la enorme ventaja de encontrarse como app para dispositivos móviles y ordenadores, además de ofrecer versión web.

El registro en Trello es gratuito, y la versión básica es más que suficiente para un usuario estándar. Si ya hablamos de coordinar el trabajo de un grupo de redactores, Trello es una herramienta ideal al ser tremendamente colaborativa y proporcionar un impacto visual claro de lo que se está haciendo. En Trello puedes organizarte por columnas de la manera que más te apetezca. Si puede servir mi experiencia, me la organizo en Ideas, donde voy colocando tarjetas con aquellas cosas que se me van ocurriendo. Otra columna es En Progreso, donde aparecen los proyectos en los que voy trabajando y a los que normalmente pongo una fecha de vencimiento, es decir, cuándo quieres que se publiquen. La tercera columna es la de Revisión, aquellos artículos que están sin publicar y a los que quiero dedicar mas tiempo para echarles un vistazo o terminar de retocarlos. Y una cuarta columna es la de Publicados, donde queda un registro de todo aquello que he escrito.

Trello cuenta con la ventaja de poder utilizarse individualmente o con más colaboradores, o tener varios tableros para proyectos distintos. Si escribes en varios blogs, lo mejor es crear uno para cada uno. Y lo mejor de todo es que Trello es gratis, aunque hay una versión de pago que jamás he utilizado y que cuenta con funcionalidades añadidas. Pero créeme, no es necesaria para un uso normalizado.

Esta aplicación se integra con otras como Slack, Evernote o Dropbox. En Trello, también puedes insertar enlaces o archivos en las tarjetas, incluso recibir notificaciones cuando una de ellas está a punto de vencer. Por si fuera poco, se sincroniza automáticamente en todos tus dispositivos. ¿Necesitas algo más? Sí, poner en marcha tu creatividad y organizarla con un buen calendario editorial.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Google Penguin: Conoce los secretos para posicionar bien tu web

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4337″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1540909433420{margin-bottom: 0px !important;}”]Si hay algo que ocupa y preocupa tanto a webmasters como a bloggers es qué hacer para que su espacio esté bien alta en las búsquedas de Google. Es esta la clave para que las cosas funcionen a nivel digital y, normalmente, hemos de desarrollar nuestro proyecto en base a una lógica.

El Sancta Santorum de las búsquedas de Internet se llama Google, que es mucho más que un buscador. Los de Mountain View son los que manejan “cómo de arriba aparece tu sitio” a la hora de realizar una búsqueda. No, no lo hacen en base a que les caigas bien o mal, sino a cómo eres capaz de gestionar tu espacio y sus contenidos. Aquí es donde entran en juego las matemáticas, manejadas como nadie por Google Penguin.

 

¿Qué es Google Penguin?

Pues nada menos que un algoritmo. Google Penguin fue lanzado en abril de 2012 para luchar contra las webs con enlaces de mala calidad, muy habituales en los principios del Internet doméstico. ¿Recuerdas esas páginas de principios del milenio? Muchas contenían enlaces que no servían de mucho y redirigían a sitios de dudosa autenticidad. Penguin aplica penalizaciones a sitios con enlaces de baja calidad, premiando a aquellos que por el contrario ofrecen contenidos y enlaces en condiciones.

Hace unos años, a la hora de tener una página web convenía mucho tener una buena cantidad de enlaces. Ya se sabe, más enlaces suponen mayores posibilidades de hacer click. Pero afortunadamente Internet ya no es igual que hace 15 años, las cosas han cambiado y ahora prima la calidad por encima de la cantidad. Algo extrapolable a muchos ámbitos.

 

¿Qué es un enlace de mala calidad?

Aquel que está generado con muy poco valor o que que proviene de directorios de artículos. Frecuentemente, aquel que se compra fácilmente por Internet con el objeto de aumentar el tráfico rápidamente. También puede ser aquel que no tiene mucho que ver con la temática de nuestra web, o que simplemente no redirige a ninguna parte.

Mención aparte merecen los contenidos. Google no es una maraña que garantiza el anonimato de los mismos, por lo que cabe hacerse una pregunta, ¿hay plagios en Internet? La respuesta es sí, y más de lo que piensas. A Google no le gusta nada que “fusiles” un texto que hayas encontrado por ahí y va a penalizar drásticamente tu página si lo haces. Y no trates de esconderlo cambiando algunas palabras por sus sinónimas, variando frases de lugar y dándole un lavado de cara. Esta técnica, conocida como spinning, también es detectada por el buscador y pondrá hará que tu web descienda posiciones en el ranking de búsquedas.

 

¿Cómo actúa Google Penguin?

A Google le gusta que respetes sus directrices en cuanto a enlaces. Tal es el punto, que no le importará hundirte sin remordimientos si lo que haces viola sus normas y, créeme, el perjudicado solamente vas a ser tú. Ya no vivimos en esa era digital más parecida a una jungla que a otra cosa. Ya no todo vale en aras de conseguir visitas. Ahora has de ganártelas haciendo las cosas bien, mimando tu espacio. Es lógico para Google y para tus lectores. ¿Ponemos un ejemplo extrapolado? Muy sencillo: si vas a un restaurante y estás mal atendido, la comida destaca por su baja calidad y encima el precio es abusivo, no volverás. Y posiblemente dejarás un mal comentario en Trip Advisor.

Con tu sitio web, tu blog, o la página de tu empresa ocurrirá lo mismo. Si quien te visita tiene dificultades de navegación, los enlaces no te ayudan y además te hacen dar 1000 vueltas y cuando pinchas en uno terminas saliendo a un lugar que nada tiene que ver, las posibilidades de volver son escasas. Ahí es donde entra el pingüino. Si el algoritmo de Google percibe que tu sitio tiene enlaces que no se corresponden con tu nicho o que estos no son los más adecuados, va a ir a por ti. Lo que se pretende con todo esto es que los enlaces sean siempre naturales, diversos y no repetitivos. De nada sirve que el enlace tenga siempre el mismo anchor text, que no es otra cosa que el texto de los mismos. Tampoco que ese texto no tenga mucho que ver con lo que hay debajo.

 

Recomendaciones para que Google Penguin no nos atormente

No temas, Google Penguin no tiene nada personal contra ti ni contra tu sitio, solo deberás seguir unas pautas para evitar penalizaciones y posicionar adecuadamente, aunque esto ya lo vimos con mayor detalle en un artículo anterior.

 

Las claves del éxito son estas

  • Emplea tiempo en buscar buenos enlaces. La clave quizás sea observar cómo lo hacen tus competidores y hacia dónde están redirigiendo. Es muy interesante apuntar a sitios de referencia, aquellos que funcionen bien y tengan prestigio.
  • Penguin valora mucho las redes sociales, las opiniones recogidas en ellas ya no son solo importantes para el público sino para ti. Por eso, si tu sitio no tiene un espacio entre las más conocidas, ya estás tardando en crearte tu hueco y enlazar a ellos desde tu sitio. ¿Por qué no miras los nuestros? Estamos en Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn o Pinterest.
  • En la variedad está el gusto. Al pingüino no le gusta alimentarse exclusivamente de arenques, también ha de tomar peces distintos. Haz que tus enlaces provengan de fuentes variadas, de calidad obviamente, pero con peso específico. No tengas miedo de apuntar alto, ¿acaso no deseas llegar arriba?
  • No reutilices tus artículos para diferentes medios. Google lo detectará como contenido duplicado, por lo que si quieres que alguna idea se mueva por diferentes sitios en la red, redáctalo de nuevo y además así aprovechas para darle un nuevo enfoque al texto.
  • Si escribes en un idioma, lo normal es que enlaces a artículos en esa lengua. No, no va a pasar nada porque de manera ocasional pongas una referencia en lengua extranjera, pero no lo tomes como norma.
  • Revisa lo que escribes. No queremos referirnos a gramática y ortografía, que también, sino a cómo de buenos son los enlaces que hay dentro. Elimina sin miramientos aquellos que no te interesen, aquellos que están lastrando tu web, los que han caducado y no están disponibles, el famoso error 404. No solo es escribir y ya está, es “regar la planta” con frecuencia. No te olvides de las imágenes, atractivas y con pegada. Existen multitud de bancos de recursos, algunos gratuitos, que permiten el uso de las mismas, incluso con modificaciones.
  • Crea tendencia, haz de tu página web un lugar que resulte apetecible y se convierta en un sitio donde te quedes con ganas de volver y que invite a la lectura. En definitiva, hazte con tu sello y marca personal y si lo tienes claro, apuesta por él.

Y no, no necesitas inscribirte a un curso específico sobre Google Penguin, simplemente se trata de aplicar el sentido común y convertir tu sitio en aquel que te gustaría visitar. Si tienes la idea, apuesta por ella y adelante, no tengas prisas y construye tu marca con calma. Una vez lleguen los primeros lectores, estos no se irán si sigues trabajando en esa tónica.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Blockchain: ¿qué es? ¿cómo funciona?

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”4235″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d” css_animation=”none”][vc_column_text css=”.vc_custom_1539706015787{margin-bottom: 0px !important;}”]Probablemente no hayas oído hablar del término blockchain, pero sí de las criptomonedas y de la más conocida de todas: el Bitcoin. Ambos términos están en continua relación, si bien el blockchain es un término bastante más amplio y no está referido exclusivamente a las transacciones ni a las monedas virtuales.

Entender este concepto no resulta muy complejo. En este artículo haremos una introducción al blockchain, veremos cómo se organiza, cuáles son sus ventajas y para qué puede servir. Porque, efectivamente, es algo relativamente nuevo y que tendrá bastante recorrido. ¿Estás en condiciones de acompañarnos? ¡Adelante!

 

¿Qué es el blockchain?

No hace falta ser un lince para entender que este extranjerismo hace referencia literalmente a una cadena de bloques. Pero en Internet los bloques no son físicos, ya que lo que se comparte es información. De hecho, esta información es muy valiosa porque hay multitud de empresas con un gran interés por recabar tus datos (es importante que retengas este concepto, ya que luego lo vamos a retomar).

La cadena de bloques podríamos decir que es una tecnología que ya está cambiando y cambiará aún más nuestra relación con lo digital. Del mismo modo que la banca online hace posible que ya apenas tengas que pisar una oficina bancaria para hacer una transacción, la cadena de bloques permitirá que el hecho de compartir información no sea labor de entidades en solitario, sino compartidas.

Probablemente uses PayPal como medio de pago para muchas transacciones comerciales, ya sea para enviar dinero a un amigo o para comprar un producto. La compañía hace de intermediario único entre tú y la tienda o tu amigo y en un instante se envía o recibe el dinero. Y sí, es cómodo y relativamente seguro aunque hay un inconveniente. Comisiones aparte, a PayPal le interesa mucho tu información para así poder enviarte correos electrónicos con asuntos que pueden ser de tu interés.

 

¿Cómo funciona?

La cadena de bloques virtuales permite que esa información no esté controlada por una entidad en concreto (hemos puesto como ejemplo a PayPal) sino que sea compartida, colaborativa, encriptada e incapaz de ser falsificada. Lo que hace la cadena de bloques es descentralizar la información, de tal forma que lo que hace un bloque es sabido por el resto. No se puede modificar la información de uno mismo sin que lo sepan los demás ni sin que den su aprobación. De ahí que no pueda ser falsificada.

 

Unos ejemplos sencillos de entender

Un grupo de 10 personas ha quedado para comer una paella. Todos saben lo que comen y aceptan que el plato de ese día es un magnífico arroz al estilo valenciano. Si alguien acude a esa comida y observa lo que están comiendo, apreciará que el plato es una paella y cuando termine el encuentro llegará a sus casa y contará que estaba deliciosa.

Todos estarán de acuerdo y serán conocedores de esa situación: arroz para todos. Pero si uno de los asistentes a la comida cuenta que en vez de paella comieron cordero, los demás sabrán que está mintiendo y que comió arroz como todo el mundo. Como resultado, quedará por mentiroso y le terminarán sacando los colores.

La cadena de bloques funciona de manera similar. Hay una información, una transacción monetaria, que ya no pertenece a un solo fichero, sino que está en varios de ellos. Para que la transacción se complete habrá de encajar en sus distintas partes y todas autorizarán dicho movimiento. Todas registrarán ese movimiento, porque el blockchain no es más que un enorme libro de contabilidad o de información. Y lo mejor de todo es que, aparte de que esta información está descentralizada, posee un cifrado que la hace extremadamente segura, de tal forma que para que se le dé validez varios ordenadores deberán validar la operación. Es como un castillo de naipes, no puedes quitar uno de abajo sin que se muevan los demás.

 

Mucho más que dinero

El blockchain va unido de manera indisoluble a las criptomonedas. Las transacciones entre estas se realizan de la misma forma, aunque el blockcjain abarque muchos más campos. Imaginemos la posibilidad de realizar el voto de manera electrónica, donde la gestión y validación de tu propia identidad no dependan de un ministerio que expida una cédula de identificación. Se podrán evitar los amaños y mantener un completo anonimato. Y llegará, ya que los intentos de voto electrónico que se han realizado hasta el momento no han sido completamente seguros ni anónimos.

Descentralizar la información podría ayudar también a que los robos de datos sean cosa del pasado. Por ejemplo, ¿quién no ha reclamado al banco una operación no autorizada por internet? ¿o reclamado a PayPal un cargo sospechoso? La base de datos de MasterCard, con millones de números de tarjeta ha sido violentada en múltiples ocasiones (y una vez me tocó a mí: habían pagado unos billetes de avión en Estados Unidos con la mía. Afortunadamente el seguro se hizo cargo, pero un sistema como el blockchain habría evitado esto).

O pongamos como ejemplo los cada vez mas en boga servicios de almacenamiento en la nube. Seguro que utilizas alguno o varios de ellos y, con su uso, almacenas una cantidad considerable información en un servidor privado. Información que no es más que poder, por lo que la cadena de bloques podría hacer que estos servicios estuviesen descentralizados y fuesen infinitamente más seguros.

La cadena de bloques, ese libro de contabilidad global, tiene otras características que la hacen interesante: sus acciones quedan registradas y no se pueden borrar. Lo hecho, hecho queda. Y recuerda el ejemplo de la paella: todos saben lo que han comido los demás. Aquí sucede lo mismo: la consecución de una acción tiene lugar porque todos la conocen y la autorizan. Los bloques se engranan y funcionan como un todo.

 

Gestión eficiente

La adopción del blockchain y de una criptomoneda como el Bitcoin podría hacer que todos supieran en tiempo real cuál es el estado de cuentas de una institución, hacia dónde se mueven los fondos y si ese movimiento está justificado o no. Al ser todos partícipes de esa información, no se movería ni un céntimo sin que nadie lo supiese. ¿Una forma de acabar con la corrupción en el sistema público?

 

¿Hacia dónde caminaremos?

No, no hablamos de ciencia ficción. Si bien el blockchain no se está aplicando en nuestra vida cotidiana con carácter inmediato, cada vez más empresas y gobiernos aumentan su interés por ella. Una nueva era se cierne e Internet, como sabemos, no es algo inmutable. Solamente hay que ver cómo nos ha cambiado la vida y lo rápido que evoluciona. Las criptomonedas son una realidad y, efectivamente, han sabido ganarse el interés necesario por parte de grandes corporaciones, por lo que la revolución, aunque lenta, es implacable.

Internet lo hacemos entre todos y el blockchain es una prueba de ello. La colaboración y participación de los usuarios está llamada a cambiar nuestra manera de relacionarnos con el entorno de tal forma que, tanto de manera individual como global, empecemos a realizar acciones rutinarias de maneras un tanto extraordinarias. ¿Estamos preparados para tal cambio?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

¿Conoces Google Home? Desvelamos sus secretos y te damos un truco

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”3027″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d”][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784097710{margin-bottom: 0px !important;}”]Seguramente ya sabes que Google, como empresa, se encuentra detrás de muchísimos gestos cotidianos. Probablemente utilices su buscador para encontrar un contenido de cualquier temática, la reseña de un restaurante de tu interés, o el camino más corto para llegar a tu destino de vacaciones. Google ha democratizado el acceso a la información, y ahora pretende hacer lo mismo con su nuevo asistente. Sí, hablamos de su altavoz inteligente Google Home, que ha llegado este verano a España.

Has leído bien. Se trata de un altavoz inteligente con un diseño neutro y que pasa bastante desapercibido, por lo que cuadra perfectamente en cualquier tipo de ambiente. Y lo que es capaz de hacer, aunque ahora entraremos en más detalles, es ejecutar una serie de órdenes que le vamos a proporcionar con nuestra voz.

 

¿Para qué sirve Google Home?

Si lo resumimos de forma muy somera, Google Home podrá hacer toda aquello que le ordenemos. Puedes ordenarle consultar el pronóstico del tiempo, que busque canciones de los Rolling Stones en Spotify, que reproduzca una capítulo de Stranger Things en Netflix o que apague las luces del salón. Es, en definitiva, un mayordomo virtual que puede hacernos la vida más cómoda.

Este altavoz consigue lo mismo que puedes hacer con tu smartphone a través de Google Assistant pero a gran escala. Solamente hay que decir el comando “Ok Google” para que se active y se ponga a tu disposición.

Vayamos con más ejemplos: imagina que necesitas saber qué restaurantes hay próximos a tu domicilio y que te recomiende alguno. Solamente habría que vocalizar el comando y lanzar al aire “tengo hambre“. ¿O qué tal si le pides leerte las noticias, o te diga el tiempo que va a hacer antes de salir de casa? Sí, es posible.[/vc_column_text][mk_padding_divider size=”30″][vc_video link=”https://youtu.be/RJl8QGRBohM”][mk_padding_divider size=”30″][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784136719{margin-bottom: 0px !important;}”]

¿Cómo lo hace? 

Muy sencillo, gracias a un sistema de machine learning o aprendizaje automático. A medida que vamos interactuando con el dispositivo, este va aprendido sobre nosotros y nuestros intereses. Es decir, a mayor uso del altavoz mejor será la comprensión para el asistente, ya que se produce un proceso de feedback. Si te interesa saber más sobre este tema puedes echar un vistazo a nuestro artículo sobre Chatbots e inteligencia artificial.

 

¿Cómo es?

Google Home tiene forma cilíndrica y dispone de dos micrófonos y un sistema de tres altavoces que ofrecen la potencia necesaria para la reproducción clara de las peticiones que hagamos o de la música que queramos oír. La nitidez es adecuada y no se echan en falta esos bajos poderosos de los que pecan los altavoces pequeños. Los micrófonos recogen adecuadamente las órdenes incluso en condiciones dificultosas como el ruido ambiental.

 

¿Cómo funciona?

Para hacerlo funcionar solamente necesitas enchufarlo a la red eléctrica, conectarlo a la red Wi-Fi y descargar la aplicación Google Home en tu dispositivo Android o iOS.  Así de sencillo.

En su parte superior hay 4 leds que se activan al ejecutar el comando de “Ok Google“. Y por lo demás, su funcionamiento es muy intuitivo. Acostumbrarse a manejarlo es más un juego que otra cosa y los momentos de diversión que proporciona cuando le troleamos dan para unas risas. Sí, sabe contar chistes y cantar canciones. Y si te aburres puedes preguntarle cosas absurdas, como su lugar de nacimiento o sobre Siri, la asistente de Apple.

 

¿Y la privacidad?

Bien, has caído en la cuenta de que estarás continuamente interactuando con una inteligencia artificial y no es alocado preguntarse: ¿puede espiarnos el asistente? ¿está escuchando continuamente lo que decimos? 

Desde Google, reiteran poseer una estricta política de privacidad y aseguran que el dispositivo solo se activa cuando decimos el famoso comando “Ok Google“, pero nada más. No tenemos por qué desconfiar de ellos, aunque bien es cierto que el asistente trabaja con aplicaciones de terceros que no pertenecen a las de Mountain View. Hemos puesto anteriormente el ejemplo de Spotify o Netflix y cada vez se van sumando más a la lista para ampliar las posibilidades de su altavoz. Desconocemos cuáles son al dedillo las políticas de todas estas empresas, si bien Google exige siempre que quienes trabajen con ellos sean al menos igual de respetuosos con la privacidad de los usuarios.

Si no lo haces, también sería interesante que empezaras a proteger tu privacidad por ti mismo/a en la medida de tus posibilidades. Con ello queremos decir que es recomendable que vayas eliminando de vez en cuando todo rastro que vayas dejando en tu Google Home al igual que lo haces periódicamente con tu navegador de internet.

Te explicamos cómo hacerlo a continuación.

 

Cómo borrar las conversaciones del Google Home

Accede preferentemente desde un ordenador e inicia sesión con la misma cuenta de Google con la que tienes configurado el dispositivo. Dirígete a tu foto de perfil en la esquina superior derecha y haz clic sobre ella. Encontrarás un enlace denominado “Privacidad”. Pulsando sobre él podrás acceder a tu “Cuenta de Google”, a la derecha del todo.

Aparecerán tres columnas. La central se llama “Información personal y privacidad”. Desliza hacia abajo hasta encontrar “Mi Actividad > Ir a mi actividad”. Y ahora, en la parte izquierda podrás ver un enlace que dice “Eliminar actividad por”. Este apartado te muestra todas las búsquedas realizadas desde tu cuenta, incluyendo las del Google Home. Pulsa sobre “Eliminar” y habrás acabado.

 

¿Dónde comprar Google Home?

Puedes hacerlo directamente desde la página de Google, y aprovechar que su precio ha bajado a los 129 euros desde los 149 con los que aterrizó en nuestro país. Si tu presupuesto es más ajustado puedes adquirir la variante Google Home Mini por solo 49 euros, que igualmente te ofrece buenas prestaciones pero debido a su tamaño no te ofrecerá la misma calidad de audio al reproducir música. Está pensado más como un verdadero asistente que como un equipo completo de audio. A su favor, es más pequeño y discreto, en detrimento de la calidad del audio. Pero eso sí, posee solo 173 gramos de peso y es capaz, como su hermano mayor, de recordarte si has de llevar el coche al taller.

[/vc_column_text][mk_padding_divider size=”50″][vc_column_text css=”.vc_custom_1537788988561{margin-bottom: 0px !important;}”]

Especificaciones técnicas del Google Home

Dimensiones
Diámetro: 9,62 cm   Altura: 14,17 cm Peso: 477 gr

Colores
Blanco y con tela de color gris pizarra

Formatos de audio compatibles
HE-AAC • LC-AAC

Conexión inalámbrica
Wi-Fi 802.11b/g/n/ac (2,4 GHz/5 GHz)

Altavoz
Controlador de 2 in + radiador pasivo dual de 2 in

Alimentación
16,5 V a 2 A

Puertos y conectores
Conector de CC

Sistemas operativos compatibles
Android – iOS

 

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¿Qué es la tecnología 5G? La guía definitiva

[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”1971″ img_size=”full” alignment=”center” style=”vc_box_shadow_3d”][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784528929{margin-bottom: 0px !important;}”]Cuando todavía no hemos terminado de digerir el 4G como protocolo de comunicación móvil, aparece el 5G llamando a la puerta. No, no hay que irse muy lejos para recordar que, por ejemplo, el iPhone 5 del año 2012 fue el primer teléfono de Apple capaz de soportar este tipo de bandas.

En España hay cobertura 4G en aproximadamente el 85%  del territorio y la tecnología de quinta generación ya casi está llamando a las puertas. Los más optimistas afirman que será el próximo año cuando comience el despliegue de la misma, si bien el año 2020 se perfila como el año más probable para ello. Sea como sea, se trata de un nuevo adelanto que ya casi está con nosotros.

 

¿Qué es eso del 5G?

Se trata de una tecnología de comunicaciones, concretamente de banda ancha inalámbrica, que mejorará la manera en la que nos comunicamos. Será así por su velocidad (del orden de 100 veces mayor que la actual con 4G), porque mejorará la calidad de las llamadas (menos interferencias y cortes), por su latencia mínima (es decir, el tiempo que tarde el servidor en responder) y porque mejorará no solo las comunicaciones de voz y datos entre dispositivos móviles (aunque sea lo primero que se nos viene a la cabeza). Hay mucho más por descubrir.

 

¿Cuáles son las velocidades que se alcanzan?

Piensa en esa película que tanto te gusta y que descargas o ves a través de una plataforma como Netflix o HBO. Si eliges una resolución 4K, sabrás que suelen pasar bastantes minutos hasta que por fin esté disponible. Pero gracias al 5G, este ” ritual preparatorio” podrá tener lugar en menos de 3 minutos. Y ya no hablemos si escoges una calidad estándar de 1080. En ese caso podrás empezar a disfrutarla en pocos segundos.

Las velocidades que se consiguen con la tecnología 5G superarán a las de la actual fibra óptica (hablaríamos de una media de 20 Gbps). Piensa ahora cómo te conectabas a Internet hace 20 años, cuando los módems de 56 kbps eran lo normal y tener un archivo mp3 de 4 megas tardaba unos 6 o 7 minutos en bajarse… ¡y eso si no se cortaba la descarga por una llamada entrante![/vc_column_text][mk_padding_divider][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784543967{margin-bottom: 0px !important;}”]

¿Por qué es importante el despliegue del 5G?

Hay una razón muy simple, y para ello te vamos a volver a pedir que retrocedas unos años atrás. Ahora, remontémonos al año 2008. Intenta recordar cuántos dispositivos había en tu entorno que se conectasen a Internet. El ordenador de sobremesa, el portátil, tu smartphone de entonces si eras alguien avanzado, y puede que alguna televisión.

Volvamos a 2018. Tienes todos esos dispositivos y podemos añadir tu smartwatch, la tablet, el frigorífico y prácticamente cualquier objeto que reciba corriente eléctrica. Sí, hablamos del concepto IoT o Internet de las Cosas. El aumento de dispositivos conectados y cada vez más dispares exige la existencia de redes capaces de soportar un volumen tan alto de información.

Los coches autónomos serán una realidad futura y cuesta imaginar la enorme cantidad de datos que necesitan para ofrecer una conducción segura. Por ejemplo, si existe cualquier imprevisto en la carretera, el sistema de información del vehículo deberá procesarlo en cuestión de milisegundos para evitar un accidente (de ahí la importancia de la mínima latencia). ¿Es el 5G un capricho? Para nada, nace como respuesta a una demanda tecnológica y diríamos que hasta social. Y si tenemos en cuenta que la telemedicina y los robots quirúrgicos no son imaginaciones a lo Julio Verne, sino realidades que irán a más, podemos hacernos una idea de su importancia.

 

¿Cuáles son sus principales áreas de influencia?

En nuestro país tenemos la suerte de disfrutar de unas de las mejores coberturas 4G del mundo, prácticamente cualquier pueblo pequeño incluso dispone de ella. Sin embargo, el 5G se perfila como una tecnología eminentemente urbana debido a que operará en bandas de alta frecuencia, que tienen una alta capacidad pero por contra ofrecen un alcance más corto. Lógicamente, estará presente en los entramados de las ciudades y con un volumen alto de densidad de población.[/vc_column_text][mk_padding_divider][vc_column_text css=”.vc_custom_1537784562056{margin-bottom: 0px !important;}”]

¿Qué pasará con mi dispositivo?

Lo mismo que cuando se adoptó el 4G. Deberás tener uno compatible con este sistema para poder disfrutar de navegación a alta velocidad. En cualquier caso, los fabricantes no se plantean introducir smartphones con módems 5G hasta que el sistema de redes esté preparado para ello.

Intel ya trabaja en este sentido, y está previsto que se lance algún dispositivo móvil con 5G incluso a final de este año. De momento no hay que preocuparse en exceso. El 5G convivirá con el resto de bandas, e incluso el 4G podrá beneficiarse de algunas de las mejoras que aporte la nueva. Y como todo, es una tecnología que en un primer lugar aparecerá en dispositivos de gama alta, como ha pasado siempre, para posteriormente implementarse en el resto.

Aún así, teniendo encuentra el ritmo al que cambiamos de dispositivo (que en 2016 era cada 30 meses, de media), será fácil su incorporación como algo natural a los mercados y consumidores.

 

¿Y en España?

Durante este verano se ha desarrollado en nuestro país la subasta por parte del gobierno de las frecuencias para el 5G. Se han puesto a disposición de las tecnológicas 200 MHz en la banda de frecuencias de entre 3,6 y 3,8 GHz, con la misión de cubrir las ciudades.  Vodafone resulta “premiada”con 90 MHz. los franceses de Orange parten con 60 MHz,  y finalmente Telefónica se lleva 50 MHz.  

Asimismo, ya han sido 2 las ciudades en las que se han realizado durante este año las primeras pruebas con el 5G por parte de Telefónica. La toledana Talavera de la Reina y Segovia fueron las elegidas para comenzar a desarrollar estos primeros test y se estima que durante 2019 se continúen realizando más pruebas, con el objeto de comenzar a prestar un servicio estable durante el 2020. Como podemos ver, un punto de no retorno.

 

¿Estamos preparados?

La cuarta revolución industrial ya es imparable, por lo que a no ser que seas un ermitaño o alguien que quiera permanecer ajeno a este cambio, la expansión del 5G nos alcanzará de pleno. Y no, no solo será útil para disfrutar de vídeos de YouTube sin cortes, sino también, por ejemplo, para que podamos disponer de nuevas funcionalidades en ámbitos como el tráfico, la medicina y la seguridad.

 

¿Y tú? ¿te mantienes expectante ante la llegada del 5G? Cuéntanoslo en los comentarios.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]