¿Por qué sentimos caer al vacío mientras dormimos?

Sensación caer al vacío mientras dormimos

¡Pues claro que tú también lo has sentido! Estás descansando y de repente una fuerza maligna hace desaparecer tu cama. Por un breve instante, sientes algo parecido a caer al vacío, despertando con una sensación de angustia y el corazón al ritmo de la tamborrada de San Sebastián. Y no mencionemos ya el chute de adrenalina que se siente en ese instante en el cuerpo. Si te ha sucedido alguna vez no te preocupes, un 95% de la población comparte con frecuencia el mismo patrón onírico.

 

Si haces un poco de memoria, es algo que siempre te sucede durante las primeras fases del sueño, ¿verdad? Durante la transición entre la vigilia y el sueño. Y de repente esa sensación, que consigue hacernos despertar de improviso. Incluso a algunas personas les hace caer literalmente de la cama. Se trata de un fenómeno denominado “sacudida hípnica.” Pero para entender mejor esta sensación de caída, hay que entender qué sucede durante el ciclo de sueño.

 

 

El sueño inicia en una parte del cerebro denominada formación reticular. Esta, envía una señal para relajar los músculos del cuerpo e inhibir respuestas a los estímulos. Según el científico Ian Oswald, lo que sucede es un efecto de volteo de esta señal. En vez de ser inhibida la contracción muscular, aumenta la contracción del músculo en respuesta a casi ningún estímulo, lo cual se conoce como espasmo mioclónico. Al disminuir drásticamente tus pulsaciones durante el sueño, tu cuerpo lo interpreta como la muerte y tu cerebro envía un choque eléctrico para hacerte reaccionar.

¿Cómo evitarlo? Aunque no hay ningún remedio definitivo, el estrés tiene una relativa importancia en este proceso. Durante el día nuestro cerebro presenta una alta actividad y si estamos estresados, los mayores niveles de cortisol aceleran nuestras funciones básicas. Las ondas cerebrales para que te hagas una idea, van al límite. Entonces al acostarnos, ¡provocamos en el cerebro una descompensación tremenda! Nuestro cuerpo se relaja, mucho, pero el cerebro sigue demasiado activo y se ocasiona un efecto de caída que se traduce en la sensación mencionada.

 

Disminuyendo aquellas cosas que te preocupen, tomando una ducha caliente antes de dormir, cenando ligero y dejando de lado (aunque cueste) el móvil o el ordenador portátil hasta la hora de dormir, podemos disminuir esa descompensación en la actividad cerebral y tener un sueño mucho más tranquilo. También resultan muy interesantes las palabras del Dr. Estevill sobre la no recuperación del sueño: "El sueño perdido no se recupera, esto es un hecho. Los especialistas sabemos que la pérdida de horas de sueño es acumulativa. Imaginemos que una persona necesita dormir ocho horas diarias para levantarse descansada. Si durante la semana duerme una hora menos cada día, no será simplemente una hora la que pierde; al final de la semana habrá robado a su sueño cinco preciosas horas. Si el sexto día (suele ser el sábado) pretende «recuperar» durmiendo ocho horas seguidas, en realidad la sensación que tendrá cuando se levante es como si sólo hubiera dormido tres. Saldrá de la cama con sensación de cansancio." 

 

Así que ya lo sabes, ¡no descuides tu descanso!

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Comentarios: 1
  • #1

    Antonio (jueves, 17 noviembre 2016 10:39)

    Excelente articulo