Vidas inocentes

Atentados terroristas

Este artículo va dedicado a todos vosotros, a todas las víctimas de París, Siria, Nigeria, a todos los que han sufrido los daños del terrorismo, al mundo en general. Es un mensaje a la sociedad. ¿Qué está ocurriendo?

 

Quizás es una pregunta demasiado compleja para saber responder. Estamos en un momento crítico en el que muchos prefieren mirar hacia otro lado y dejar que las cosas sigan su transcurso natural. Sin embargo, yo soy de esa clase de personas que prefiere saber más, conocer el motivo por el que está sucediendo todo esto. Hace nada escribí un artículo que se llama: “Olvidar o recordar”. Os pregunté: ¿Qué creéis que es mejor, simplemente olvidar, o recordar para que no se vuelva a repetir?

 

Hoy os vuelvo a hacer esa pregunta. ¿Qué está sucediendo en el mundo, está comenzando una Tercera Guerra Mundial? Quizás, muchos lo verán exagerado y preferirán no dar importancia a lo que está ocurriendo hasta que no esté todavía más cerca. Otros estarán aterrorizados pensando en cómo podrá acabar todo esto. Es increíble, pero volvemos a estar en el mismo punto, luchando por territorios, explotando hasta la última gota de petróleo por riqueza, las cuestiones religiosas se vuelven a interponer... qué locura, qué pena y qué tristeza. Según la propia definición del término terrorismo, es el uso sistemático del terror para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de pseudoorganizaciones políticas, sin distinciones entre la derecha o la izquierda. La mayoría de las personas no quieren esto. Ahora mismo, el terror se apodera de muchas calles de diferentes ciudades. No hace falta hacer distinciones entre banderas, porque por diferentes actos ilícitos contra los que parece imposible luchar, la vida de muchas personas inocentes desaparece de un instante a otro. Es cierto que no dejamos de vivir en una demagogia constante, mangoneados por un grupo de personas que dicen saber lo que hacen, mientras untan sus manos con dinero del Estado y no son penados. Quizás no podemos hacer mucho o nada, pero al menos quedan las palabras para poder expresar lo que está ocurriendo.

 

Están siendo días tristes, pero no solo hoy porque los medios de comunicación nos invaden con esto, sino desde hace años porque: “El ojo por ojo y diente por diente”, no nos llevará a ningún lugar. Y ahora qué, ¿debemos callarnos y simplemente guardar un minuto de silencio como muestra de conformidad?

¿Y ya está?

 

Autora: Lara Castro.

Lazo luto